Día 30
Preciosa,
Entiendo que no quieres saber nada más de mí. Hoy he pasado el segundo día metido en el hotel de esta asquerosa ciudad. He sufrido lo que no está escrito por conseguir una de estas devaluadas monedas que al menos me permiten intentar contactar contigo, y no he obtenido resultado alguno. No contestas a mis llamadas, ni a mis mensajes, no tengo noticias tuyas desde hace más de veinte días y no me quedan ganas de saber nada más de ti. Ahora se que aquello que me vendiste como un desliz fue algo más que eso. ¡Zorra! Debí haber estrangulado al enano del medioevo con el que te acostaste. He seguido bebiendo durante todo el día y la tarde, y estoy consiguiendo olvidarte a base de whisky.
Nena, vacía los armarios de tu ropa. Voy para allá en cinco días y no quiero volver a verte más.
Andy
PS – Me queda claro que si quiero hijos no tendré más remedio que adoptarlos. Espero que tu amante canijo resulte ser estéril en el mejor de los casos
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Friday, 12 November 2010
Safari (día 21)
Día 21
Cariño,
Sigo esperando más frecuencia en tus noticias. Sólo he recibido una triste carta a día de hoy. Sí, ya sé que el correo no es un medio ágil en estas tierras pero el encargado de recoger nuestras misivas en este abandonado y sucio rincón del planeta es un tipo eficiente.
Mis discusiones con Hugo van a peor. Creo que mi decisión al elegirle como coordinador del viaje fue la peor idea de toda mi vida, incluso peor que haber ideado este apestoso reportaje que estoy casi seguro no me reportará finalmente ni un solo dólar.
Fíjate que el muy desalmado nos aconsejó ayer visitar una de las tribus que sobreviven en este entorno infestado de mosquitos diciéndonos que sus habitantes son gente abierta y agradable. Después de más de ocho horas caminando entre dunas y bajo un sol tremendamente abrasador, abriendo camino donde no parecía haber nada más que arenas voladoras y embadurnarnos de esa crema solar que parece ser la única dieta de estos insectos caníbales, alcanzamos un pequeño llano completamente pelado en el que el sol caía sin perdón sobre cuatro casas mal hechas a base de boñigas de algún animal de los muchos que por allí espantaban moscas.
Preciosa, estoy empezando a perder la calma. Creo que cualquier día entierro mi cámara y el juego de objetivos bajo una de estas malditas dunas y me largo sin decir nada a Hugo. Su trastorno bipolar me tiene cada día más despistado y ya no sé a qué atenerme con él. Bueno, al menos si le abandono en este paraje inhóspito no podrá sentirse solo pues es tan cambiante su personalidad que pensará que viaja cuando menos en pareja.
Matilda, espero tu siguiente carta muñeca. Un beso fuerte de Andy.
PS – No sabes cuánto deseo volver a verte y hacer realidad mi sueño de engendrar montones de hijos contigo
Cariño,
Sigo esperando más frecuencia en tus noticias. Sólo he recibido una triste carta a día de hoy. Sí, ya sé que el correo no es un medio ágil en estas tierras pero el encargado de recoger nuestras misivas en este abandonado y sucio rincón del planeta es un tipo eficiente.
Mis discusiones con Hugo van a peor. Creo que mi decisión al elegirle como coordinador del viaje fue la peor idea de toda mi vida, incluso peor que haber ideado este apestoso reportaje que estoy casi seguro no me reportará finalmente ni un solo dólar.
Fíjate que el muy desalmado nos aconsejó ayer visitar una de las tribus que sobreviven en este entorno infestado de mosquitos diciéndonos que sus habitantes son gente abierta y agradable. Después de más de ocho horas caminando entre dunas y bajo un sol tremendamente abrasador, abriendo camino donde no parecía haber nada más que arenas voladoras y embadurnarnos de esa crema solar que parece ser la única dieta de estos insectos caníbales, alcanzamos un pequeño llano completamente pelado en el que el sol caía sin perdón sobre cuatro casas mal hechas a base de boñigas de algún animal de los muchos que por allí espantaban moscas.
Preciosa, estoy empezando a perder la calma. Creo que cualquier día entierro mi cámara y el juego de objetivos bajo una de estas malditas dunas y me largo sin decir nada a Hugo. Su trastorno bipolar me tiene cada día más despistado y ya no sé a qué atenerme con él. Bueno, al menos si le abandono en este paraje inhóspito no podrá sentirse solo pues es tan cambiante su personalidad que pensará que viaja cuando menos en pareja.
Matilda, espero tu siguiente carta muñeca. Un beso fuerte de Andy.
PS – No sabes cuánto deseo volver a verte y hacer realidad mi sueño de engendrar montones de hijos contigo
Safari (día 10)
Día 10
Mi trufita,
Sí, lo sé, ayer no pude escribirte pero da igual. Sí, lo siento, estoy algo sensible con el tema pero verás, no están siendo días inolvidables precisamente… o bueno, quizá sí lo son pero desde luego no por la buena suerte que parece habernos abandonado definitivamente.
Ayer rodeamos el terrible peñasco del que te hablaba para descubrir que la única vía posible de escalada era la que teníamos frente a nuestras narices desde el primer momento. Fueron ocho horas de paseo baldío y estéril, en el que además el sol parecía acompañarnos todo el rato siguiendo nuestro recorrido por la periferia de la mole de piedra.
No fue hasta pasado el mediodía cuando nos enfrentamos a la escalada. Hugo fue delante de mí preparando el terreno, fijando hierros y asegurando cuerda. Me dijo que confiara en él así que eso fue lo que hice claro, al menos hasta el momento en el que quedó pendiendo de una de las sujeciones y logró recuperar la posición horas después. Ahora tengo cada vez más claro que este tipo es realmente un estúpido. No se lo he dicho así, claro está, pero ya empiezo a insinuarle mi opinión y yo creo que antes de una semana se lo habré dicho abiertamente, sin tapujos.
En fin, después de la experiencia de caída libre le sustituí en el liderazgo del ataque a la cima. Ni qué decir que no hay color; desde el mismo primer minuto en el que tomé la iniciativa todo fue de maravilla. Alcanzamos la cima en una hora, tiempo inimaginable de haber sido él quien hubiera coordinado el ataque.
Te preguntarás por las fantásticas fotos que íbamos a realizar desde la atalaya, ¿verdad? Bueno, pues fue completamente imposible. Hugo comentaba que en estas latitudes jamás llegaba a lloviznar durante más de media hora cada seis meses. Pues nada más alejado de la realidad. Estuvo lloviendo desde nuestra llegada al punto más elevado del peñasco y hasta que decidimos descender, momento eso sí en el que milagrosamente dejó de llover por completo. Por lo tanto, foto ni una. Sí, lo sé, el reportaje avanza a paso de tortuga después de una semana aquí pero es lo máximo que he podido conseguir.
Bueno mi niña, no hay mal que por bien no venga, así que quizá decida ampliar mi estancia en la región, lo que debería darte la oportunidad de escribirme al menos un par de cartas más.
Se despide por el día de hoy tu decepcionado Andy.
Mi trufita,
Sí, lo sé, ayer no pude escribirte pero da igual. Sí, lo siento, estoy algo sensible con el tema pero verás, no están siendo días inolvidables precisamente… o bueno, quizá sí lo son pero desde luego no por la buena suerte que parece habernos abandonado definitivamente.
Ayer rodeamos el terrible peñasco del que te hablaba para descubrir que la única vía posible de escalada era la que teníamos frente a nuestras narices desde el primer momento. Fueron ocho horas de paseo baldío y estéril, en el que además el sol parecía acompañarnos todo el rato siguiendo nuestro recorrido por la periferia de la mole de piedra.
No fue hasta pasado el mediodía cuando nos enfrentamos a la escalada. Hugo fue delante de mí preparando el terreno, fijando hierros y asegurando cuerda. Me dijo que confiara en él así que eso fue lo que hice claro, al menos hasta el momento en el que quedó pendiendo de una de las sujeciones y logró recuperar la posición horas después. Ahora tengo cada vez más claro que este tipo es realmente un estúpido. No se lo he dicho así, claro está, pero ya empiezo a insinuarle mi opinión y yo creo que antes de una semana se lo habré dicho abiertamente, sin tapujos.
En fin, después de la experiencia de caída libre le sustituí en el liderazgo del ataque a la cima. Ni qué decir que no hay color; desde el mismo primer minuto en el que tomé la iniciativa todo fue de maravilla. Alcanzamos la cima en una hora, tiempo inimaginable de haber sido él quien hubiera coordinado el ataque.
Te preguntarás por las fantásticas fotos que íbamos a realizar desde la atalaya, ¿verdad? Bueno, pues fue completamente imposible. Hugo comentaba que en estas latitudes jamás llegaba a lloviznar durante más de media hora cada seis meses. Pues nada más alejado de la realidad. Estuvo lloviendo desde nuestra llegada al punto más elevado del peñasco y hasta que decidimos descender, momento eso sí en el que milagrosamente dejó de llover por completo. Por lo tanto, foto ni una. Sí, lo sé, el reportaje avanza a paso de tortuga después de una semana aquí pero es lo máximo que he podido conseguir.
Bueno mi niña, no hay mal que por bien no venga, así que quizá decida ampliar mi estancia en la región, lo que debería darte la oportunidad de escribirme al menos un par de cartas más.
Se despide por el día de hoy tu decepcionado Andy.
Wednesday, 22 September 2010
Safari (día 10)
Queridos, hace días solicité a Lola (Pasos Adelante) si tendría a bien continuar con el intercambio epistolar de Andy y Matilda. Bueno, aquí está la primera de las cartas, que seguro ayudan a Andy a continuar con su tedioso reportaje.
Gracias Lola por tus ideas!! http://pasosadelante.blogspot.com
Mi dulce amor, no sé si será de día o de noche cuando estas letras lleguen a tus manos, pero deseo que puedas disfrutarlas con tranquilidad ya que escribirlas para ti me la ha dado a mí.
Andy mi vida, quería decirte que desde tu marcha y aun sabiendo la ilusión que te hacía realizar este viaje he sentido como la soledad me invadía, incluso he permitido que me inutilice durante varios días. Solo tenía ganas de que llegara la noche para morir durante unas horas y no echarte de menos mientras dormía. Pero hasta en mis sueños aparecías con tus dulces ojos mirándome y entrando en mí para hacerme respirar esa tranquilidad que solo tú me transmites.
Tras ir llegando tus cartas, mi ánimo se ha ido recuperando, he vuelto a ser yo y no un espectro que era en lo que me había convertido. Vuelvo a salir a pasear dejando que el sol me inunde. He retomado el libro que tanto me ilusionaba y sonrío.
No quería escribir por lo mal que me sentía y que tu sueño se viera empañado por no saber entender que esta separación solo es temporal y necesaria.
Me gusta leer tus cartas y saber lo que haces. Imagino tu cuerpo dolorido tras la caída del camello y me hubiera querido teletransportar a tu lado para aliviar tus molestias.
Que te quiero cielo, no lo olvides y que desde lo más profundo de mi amor deseo que disfrutes todo y cada uno de los momentos que se pongan ante ti en estos días. Trae fotos, muchas fotos y sobre todo metete en alguna para que pueda ver tu carita de ilusión al estar cumpliendo ese sueño.
Siempre tuya, Matilda
Gracias Lola por tus ideas!! http://pasosadelante.blogspot.com
Mi dulce amor, no sé si será de día o de noche cuando estas letras lleguen a tus manos, pero deseo que puedas disfrutarlas con tranquilidad ya que escribirlas para ti me la ha dado a mí.
Andy mi vida, quería decirte que desde tu marcha y aun sabiendo la ilusión que te hacía realizar este viaje he sentido como la soledad me invadía, incluso he permitido que me inutilice durante varios días. Solo tenía ganas de que llegara la noche para morir durante unas horas y no echarte de menos mientras dormía. Pero hasta en mis sueños aparecías con tus dulces ojos mirándome y entrando en mí para hacerme respirar esa tranquilidad que solo tú me transmites.
Tras ir llegando tus cartas, mi ánimo se ha ido recuperando, he vuelto a ser yo y no un espectro que era en lo que me había convertido. Vuelvo a salir a pasear dejando que el sol me inunde. He retomado el libro que tanto me ilusionaba y sonrío.
No quería escribir por lo mal que me sentía y que tu sueño se viera empañado por no saber entender que esta separación solo es temporal y necesaria.
Me gusta leer tus cartas y saber lo que haces. Imagino tu cuerpo dolorido tras la caída del camello y me hubiera querido teletransportar a tu lado para aliviar tus molestias.
Que te quiero cielo, no lo olvides y que desde lo más profundo de mi amor deseo que disfrutes todo y cada uno de los momentos que se pongan ante ti en estos días. Trae fotos, muchas fotos y sobre todo metete en alguna para que pueda ver tu carita de ilusión al estar cumpliendo ese sueño.
Siempre tuya, Matilda
Monday, 20 September 2010
Safari (día 8)
Mi Princesa,
Anoche nos debieron robar los camellos pues hoy sólo pendían sus amarres a las estacas que dispusimos en la arena. ¡Joder!, no sabía que los touareg eran tan amigos de lo ajeno.
El caso es que casi lo agradezco. La experiencia de ayer fue muy dura y hoy tengo la espalda molida de los al menos cincuenta metros que le llevó a Hugo parar mi camello desbocado.
Sea como fuere, hoy hemos continuado nuestro recorrido. Tras las fotos de los primeros días, he conseguido unas instantáneas que seguro harán las delicias de todo amante de la buena fotografía de aventura; la tormenta de arena que hemos experimentado en carne propia ha sido fantástica, y lejos de intimidarnos hemos resistido como dos valientes parapetados tras nuestras mochilas y disparando tan pronto veíamos más allá de nuestra propia nariz. ¡Qué experiencia cariño! Aún sigo purgando de arena los sitios más recónditos de mi cuerpo, pero no me importa.
Mañana será de nuevo un gran día, bueno, eso será si Hugo no lo estropea. Está bastante irascible con el reportaje y no encuentra belleza en las instantáneas que ya acumulo en mi cámara. ¡Es un babuino insensible creo yo! Entre tú y yo, no debería haberle elegido como coordinador y me huele mal este tipo. Hoy hemos acampado al pie de un alto peñasco y mañana intentaremos bordearlo y encontrar una vía que nos permita alcanzar su cima y tomar unas buenas fotos de la planicie que nos rodea. Si consigo esta toma, la llamaré “En un mar de arena”. Deséame suerte porque la aventura creo que la va a necesitar.
Besos para mi bocadito de nata de su tarta San Marcos,
PS - Por cierto, sigo sin recibir carta alguna tuya. Imagino que estás atareada en el trabajo, o decorando la casa, o saliendo con las amigas, o sabe Dios qué estás haciendo pero espero que sea para bien de los dos.
Anoche nos debieron robar los camellos pues hoy sólo pendían sus amarres a las estacas que dispusimos en la arena. ¡Joder!, no sabía que los touareg eran tan amigos de lo ajeno.
El caso es que casi lo agradezco. La experiencia de ayer fue muy dura y hoy tengo la espalda molida de los al menos cincuenta metros que le llevó a Hugo parar mi camello desbocado.
Sea como fuere, hoy hemos continuado nuestro recorrido. Tras las fotos de los primeros días, he conseguido unas instantáneas que seguro harán las delicias de todo amante de la buena fotografía de aventura; la tormenta de arena que hemos experimentado en carne propia ha sido fantástica, y lejos de intimidarnos hemos resistido como dos valientes parapetados tras nuestras mochilas y disparando tan pronto veíamos más allá de nuestra propia nariz. ¡Qué experiencia cariño! Aún sigo purgando de arena los sitios más recónditos de mi cuerpo, pero no me importa.
Mañana será de nuevo un gran día, bueno, eso será si Hugo no lo estropea. Está bastante irascible con el reportaje y no encuentra belleza en las instantáneas que ya acumulo en mi cámara. ¡Es un babuino insensible creo yo! Entre tú y yo, no debería haberle elegido como coordinador y me huele mal este tipo. Hoy hemos acampado al pie de un alto peñasco y mañana intentaremos bordearlo y encontrar una vía que nos permita alcanzar su cima y tomar unas buenas fotos de la planicie que nos rodea. Si consigo esta toma, la llamaré “En un mar de arena”. Deséame suerte porque la aventura creo que la va a necesitar.
Besos para mi bocadito de nata de su tarta San Marcos,
PS - Por cierto, sigo sin recibir carta alguna tuya. Imagino que estás atareada en el trabajo, o decorando la casa, o saliendo con las amigas, o sabe Dios qué estás haciendo pero espero que sea para bien de los dos.
Monday, 13 September 2010
Safari (Día 3)
Día 3
Muñequita, disculpa la breve misiva de ayer pero estaba tan entusiasmado en revisar mis fotografías y seleccionar las que serán sin duda las primeras en dar forma a mi trabajo que no pude más que escribirte unas líneas.
En nuestro tercer día aquí hemos vuelto al mismo colorido rincón donde disfruté ayer de mi primer contacto con la región y sus gentes. Ha vuelto a ser una experiencia inolvidable, exceptuando la comida. No he querido saber lo que nos han ofrecido pero parecían entresijos de mono rebozados en arena. Bueno, nada que no haya podido solucionar con un vasito de ginebra. Menos mal que tuve la buena idea de traerme esa pequeña botellita en previsión de que mi débil estómago sufriera al contactar con estas estrictas y severas dietas.
Acabo de levantarme de una plácida siesta tras volver del pequeño poblado. Ni que decir tiene que traigo más fotos, si cabe incluso mejores que las de ayer. ¿Sabes una cosa cariño? Creo que voy a tirar a la basura las fotos de ayer y colocaré estas entre las primeras de mi prometedor trabajo.
Mañana empieza mi aventura en serio, y no habrá vuelta atrás. Espero que en una semana recibas estas primeras cartas. El personaje que hace las veces de cartero me ha confirmado que no deberían tardar más de cinco días en alcanzarte, así que dado el relax que veo aquí, he añadido dos días adicionales a la entrega que seguro serán más que suficientes.
Matilda, como ansío leer de ti. Te quiero y amo. Besos de Andy.
Muñequita, disculpa la breve misiva de ayer pero estaba tan entusiasmado en revisar mis fotografías y seleccionar las que serán sin duda las primeras en dar forma a mi trabajo que no pude más que escribirte unas líneas.
En nuestro tercer día aquí hemos vuelto al mismo colorido rincón donde disfruté ayer de mi primer contacto con la región y sus gentes. Ha vuelto a ser una experiencia inolvidable, exceptuando la comida. No he querido saber lo que nos han ofrecido pero parecían entresijos de mono rebozados en arena. Bueno, nada que no haya podido solucionar con un vasito de ginebra. Menos mal que tuve la buena idea de traerme esa pequeña botellita en previsión de que mi débil estómago sufriera al contactar con estas estrictas y severas dietas.
Acabo de levantarme de una plácida siesta tras volver del pequeño poblado. Ni que decir tiene que traigo más fotos, si cabe incluso mejores que las de ayer. ¿Sabes una cosa cariño? Creo que voy a tirar a la basura las fotos de ayer y colocaré estas entre las primeras de mi prometedor trabajo.
Mañana empieza mi aventura en serio, y no habrá vuelta atrás. Espero que en una semana recibas estas primeras cartas. El personaje que hace las veces de cartero me ha confirmado que no deberían tardar más de cinco días en alcanzarte, así que dado el relax que veo aquí, he añadido dos días adicionales a la entrega que seguro serán más que suficientes.
Matilda, como ansío leer de ti. Te quiero y amo. Besos de Andy.
Thursday, 9 September 2010
Safari
Bonjour France. J’ai intenté faire le traduction mais tu connais que mon Français est ne pas le meilleur.
Jour 1
Aimée Matilda,
Je suis arrivé aujourd'hui à ce pays. Je suis illusionné pour commencer le reportage. J’ai aimé toujours le désert parce c’est un emplacement énormément attrayant. Sais-tu ma chère? Il ne m'importerait pas de continuer notre vie ici, cela oui, pourvu que tu sois d'accord avec ma « petite folie ». Je suis sûr que près d'où je me trouve en écrivant cette première lettre d'amour dans l'exile nous trouverons un oasis pour toi et pour moi.
Les gens ici sont énormément gentils. Nous atterrissons celle-ci demain à première heure et tout ont été de bons mots et meilleurs gestes. Oui, je sais, paraît que je t'écoute dire qu'ils ne parlent pas notre langue mais cela donne égal. Mon intelligence est au moins suffisante pour savoir discerner un mauvais geste de d'un bon, et cette civilisation n'arrête pas de sourire depuis que nous sommes arrivée.
Il fait chaleur, cela oui, assez à vrai dire, mais bon, le désert est au bout du compte et il est où j'ai toujours voulu être ; ne peut pas me faire mal s'approcher à un de mes plus souhaités des rêves et il m'consignerait bien changer pour des semaines le froid climat de notre ville. Ma chère, tout est préparée pour supporter ces températures torrides donc tu ne sois pas préoccupée par ma santé.Sur le voyage, qu’est-ce que je peux dire? Il a été émouvant de voyager avec Hugo. Il connaît le pays au détail et je crois sincèrement que comme guide n'a pas rival. Enfin succès avec mes décisions, et a été un grand succès personnel le choisir comme coordinateur de mon aventure dans ce paradis. Il y a tant pour photographier que je brûle dans des désirs d'entamer mon rapport. Je suis sûr qui vont être les vingt jours plus heureux que ma vie, bon, cela sans disposer les mois fantastiques que je porte avec toi.
Je t’aime ma Äpfelstrüdel. Ton Andy.
Jour 1
Aimée Matilda,
Je suis arrivé aujourd'hui à ce pays. Je suis illusionné pour commencer le reportage. J’ai aimé toujours le désert parce c’est un emplacement énormément attrayant. Sais-tu ma chère? Il ne m'importerait pas de continuer notre vie ici, cela oui, pourvu que tu sois d'accord avec ma « petite folie ». Je suis sûr que près d'où je me trouve en écrivant cette première lettre d'amour dans l'exile nous trouverons un oasis pour toi et pour moi.
Les gens ici sont énormément gentils. Nous atterrissons celle-ci demain à première heure et tout ont été de bons mots et meilleurs gestes. Oui, je sais, paraît que je t'écoute dire qu'ils ne parlent pas notre langue mais cela donne égal. Mon intelligence est au moins suffisante pour savoir discerner un mauvais geste de d'un bon, et cette civilisation n'arrête pas de sourire depuis que nous sommes arrivée.
Il fait chaleur, cela oui, assez à vrai dire, mais bon, le désert est au bout du compte et il est où j'ai toujours voulu être ; ne peut pas me faire mal s'approcher à un de mes plus souhaités des rêves et il m'consignerait bien changer pour des semaines le froid climat de notre ville. Ma chère, tout est préparée pour supporter ces températures torrides donc tu ne sois pas préoccupée par ma santé.Sur le voyage, qu’est-ce que je peux dire? Il a été émouvant de voyager avec Hugo. Il connaît le pays au détail et je crois sincèrement que comme guide n'a pas rival. Enfin succès avec mes décisions, et a été un grand succès personnel le choisir comme coordinateur de mon aventure dans ce paradis. Il y a tant pour photographier que je brûle dans des désirs d'entamer mon rapport. Je suis sûr qui vont être les vingt jours plus heureux que ma vie, bon, cela sans disposer les mois fantastiques que je porte avec toi.
Je t’aime ma Äpfelstrüdel. Ton Andy.
Wednesday, 8 September 2010
Safari (Día 2)
Día 2
Princesa, esto no deja de mejorar. Cuando parece que ya nada puede ir mejor, sin duda me equivoco. Hoy hemos salido del hotel para hacer una primera y breve incursión en territorio Touareg. ¡Qué escenarios y colores! He disparado innumerables fotos y mi álbum está ansioso por albergar instantáneas de este sitio tan maravilloso.
Voy a entregar a un tipo desaliñado tanto la carta de ayer como la que te escribo en estos instantes. Hugo me ha dicho que si quiero seguir en contacto con la civilización le contratemos así que no hay más que hablar. Le he ofrecido un contrato por el tiempo de nuestra estancia aquí para que me facilite la labor de envío y recepción de mi correo, que espero cariño sea mucho de tu parte, pues tengo unas enormes ganas de saber de ti, dado que me es imposible contactar contigo por vía telefónica.
Te amo mi niña linda. Andy.
Princesa, esto no deja de mejorar. Cuando parece que ya nada puede ir mejor, sin duda me equivoco. Hoy hemos salido del hotel para hacer una primera y breve incursión en territorio Touareg. ¡Qué escenarios y colores! He disparado innumerables fotos y mi álbum está ansioso por albergar instantáneas de este sitio tan maravilloso.
Voy a entregar a un tipo desaliñado tanto la carta de ayer como la que te escribo en estos instantes. Hugo me ha dicho que si quiero seguir en contacto con la civilización le contratemos así que no hay más que hablar. Le he ofrecido un contrato por el tiempo de nuestra estancia aquí para que me facilite la labor de envío y recepción de mi correo, que espero cariño sea mucho de tu parte, pues tengo unas enormes ganas de saber de ti, dado que me es imposible contactar contigo por vía telefónica.
Te amo mi niña linda. Andy.
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