Friday, 14 May 2010

Desde Pau

Me encuentro con Nogales en Pau, hermosa villa de retiro elegida por él. ¡Le alabo el gusto!

Yo, por mi parte, regreso de disfrutar de unos días de libertad en la montaña, alejado del bullicio de Madrid, jornadas de intenso frío a pesar de ese mes de mayo que corre en el calendario, y abundante nieve en torno al Midi de Bigorre.

Es bien cierto que paso con frecuencia junto a la villa siempre que recorro la A64 camino de Bagnères-de-Bigorre, pero no es menos cierto que un mínimo de veces caigo en la cuenta de presentarme en casa de mi buen amigo.

Compartí con él mis más ajetreados momentos de universidad, de ocupadas salidas nocturnas, mientras realizábamos estudios Teatrales en la Universidad de la Sorbona. Fueron con seguridad los tres años más felices de mi juventud, ahora tan lejos.


Allí, en la soledad de los primeros días de carrera, y apenas atreviéndome a defenderme en el que yo estimaba pobre dominio del idioma nativo, me presentaron a Nogales. Desde el primer momento me pareció un buen tipo, una persona con la que merecía la pena conversar, pasear, y a nuestra temprana edad, con todo aún por descubrir, disfrutar de las experiencias que París nos ofrecía, y que no eran escasas.

Después, mi buen amigo se hundió en la bebida, actividad a la que parecía tener una buena disposición a juzgar por nuestro recorrido juvenil. Fueron gratos momentos de diversión, tremendamente creativos, en gran parte creo, debido al consumo de alcohol que nos hacía sentirnos superiores a cualquier otro ser y que provocaba en nuestras seseras una frenética actividad intelectual.


En esos momentos Nogales escribió algunas de sus mejores obras, como Teoría del Caos, o la inolvidable Sin Perder la Fe, ejemplares que siempre he guardado en mi pequeña biblioteca con gran orgullo.

Ahora, después de años, le encuentro solitario, paseando sin prisa por el Boulevard des Pyrénées, con su mirada perdida frente al sol, astro que juguetea tímido entre las cimas más altas, brillantemente moteadas de nieve tras el crudo invierno.

Acabo de descubrir que los años no pasan en balde, y estos días intento recuperar nuestro tiempo, sabiéndome perdedor en ese vano intento.

Un abrazo desde Pau.

5 comments:

Serge Cornillet said...

Es Pau Francia?? Ayer yo estaba en Madrid y es cierto que de reposo nada. Buen fin de, y a ver si te sale bien la foto del niño.
Un abrazo,
Serge

Zaloette said...

Muchas gracias Serge. Sí, me refiero a Pau (Francia). Es un pueblo que siempre me gusta visitar, aunque el sol del sur me pone difícil obtener una foto a mi gusto del Boulevard des Pyrénées... pero bueno, siempre las consigo del Castillo y de su bonito casco histórico.

Un abrazo. Antonio

Serge Cornillet said...

Hola Antonio:

Datos de la toma, como lo imaginas el tripode, apertura 4, 100 ISO, 35mm, 5 segundos, me alegro que te guste. Pau, zona muy militarizada en Francia. Bonita región sin lugar a duda. Estuve en Madrid en FOTOMADRID, hice algunas fotos aunque más bien me inspire.
Un abrazo,
Serge

Zaloette said...

Hola Serge,

Gracias por la info!!! Pues sí, se consiguen fotos y efectos espectaculares por la noche y como te comentaba me gusta preparar la foto al detalle, sacando mi "tabla" de exposiciones en modo "bulb".

Un abrazo,

Antonio (Zaloette)

PS - Espero que disfrutaras de Madrid, ciudad que me inspira sentimientos de amor-odio... estarás en el evento de Photo España Gran Vía???

Juanma said...

Da gusto leerte Zaloette.
Me encanta como lo haces y como describes momentos y sensaciones. Como te refieres al tiempo pasado, o perdido, como algo irrecuperable.

Te escribo aqui para decirte que la mongie
-bareges tambien es mi estacion favorita por encima de otras "megaestaciones" pirenaicas. Sobre todo en Bareges, se respira un ambiente montañero y eso me encanta, me siento identificado.
Un saludo.